A seis años del trágico femicidio de Cecilia Basaldúa, la comunidad de Capilla del Monte sigue buscando respuestas y justicia. La causa, que aún permanece abierta, ha dado un nuevo paso con la reciente disposición de una reconstrucción in situ en el lugar donde fue hallado el cuerpo de Cecilia. Esta medida, ordenada por la Fiscalía de Instrucción Multifuero de Cruz del Eje, liderada por Sabrina Luciana Ardiles, busca esclarecer los movimientos de la víctima y de quienes participaron en el descubrimiento del cadáver.
La reconstrucción se lleva a cabo con la participación de equipos especializados de Fotografía Legal, Planimetría Legal, Policía Científica y otras dependencias de la Policía Judicial de Córdoba. La familia de Basaldúa ha sostenido desde el inicio que el caso estuvo plagado de irregularidades y posibles maniobras de encubrimiento. Continúan reclamando justicia y verdad sobre lo sucedido, señalando que la demora en la toma de testimonios clave y el cambio reiterado de fiscales han obstaculizado el avance de la causa.
Además, la familia cuestiona la falta de preservación adecuada de la escena del crimen y el rechazo de pruebas aportadas por la querella. Las primeras hipótesis, según ellos, estuvieron mal enfocadas, lo que ha dificultado la identificación de los responsables. Las nuevas medidas adoptadas, tras la incorporación de constancias recientes, implican un relevamiento integral en las inmediaciones del arroyo Cabalumba, próximo a un basural.
El trabajo de relevamiento lo llevan adelante equipos de Fotografía Legal, Planimetría Legal y Producción Audiovisual de la Policía Judicial de Córdoba, junto a efectivos de la Policía Científica de Cruz del Eje, Patrulla Rural, DUAR y Bomberos de la Policía provincial. Estos equipos son responsables de garantizar registros técnicos exhaustivos, reconstrucciones espaciales y documentación integral del lugar.
Además de los peritajes en terreno, la Fiscalía ha solicitado órdenes judiciales sobre inmuebles y zonas específicas consideradas relevantes en la pesquisa. El objetivo es profundizar diferentes hipótesis y conducir la investigación por cada línea pendiente, buscando una resolución definitiva para el caso. Cecilia Basaldúa, de 35 años, llegó a Capilla del Monte en marzo de 2020, tras recorrer Latinoamérica como mochilera.
La cuarentena por la pandemia limitó sus opciones de alojamiento, por lo que al principio se hospedó en casitas junto al río, para luego instalar su carpa en el jardín de Mario Mainardi, un vecino que le ofreció un espacio en su terreno. El 5 de abril de 2020 fue la última vez que se tuvo contacto con Cecilia. Mainardi realizó la denuncia por desaparición tres días después, lo que generó sospechas en la familia.
El cuerpo de Cecilia Basaldúa fue hallado el 20 de abril de 2020 en un descampado cercano al arroyo Calabalumba. La autopsia confirmó signos de agresión sexual y golpes. Las circunstancias del crimen no se saben con exactitud hasta el día de la fecha. En los meses posteriores, la instrucción judicial avanzó sobre distintas hipótesis. Inicialmente, Lucas Bustos, de 23 años, fue imputado y detenido, aunque la investigación no logró pruebas concluyentes que lo vincularan con la víctima.
En 2025, la causa tuvo un nuevo giro cuando el fiscal de Instrucción de Cruz del Eje, Nelson Lingua, ordenó la extracción de material genético de Mario Mainardi para su cotejo con las pruebas recabadas. Hasta ahora, las autoridades no han determinado con precisión cómo se produjo el asesinato. La recompensa por información útil para esclarecer el caso se ha elevado a 12 millones de pesos, en un intento por obtener pistas que permitan cerrar este doloroso capítulo.




