El reciente aumento en las tarifas de gas, aprobado por la Cámara de Diputados, ha generado una ola de preocupación en la provincia de Córdoba, especialmente en el Valle de Punilla. Raúl Cardinali, intendente de Cosquín, ha expresado su descontento y rechazo hacia esta medida, que considera perjudicial para miles de familias y pequeñas empresas de la región. Cardinali criticó duramente a los legisladores nacionales cordobeses que apoyaron la iniciativa, afirmando que han votado en contra de los intereses de sus propios representados. "Son cordobeses, representan a cordobeses y votaron en contra de los cordobeses. Es lamentable", declaró el intendente, subrayando que esta decisión representa un retroceso para la economía local.
El intendente hizo hincapié en que la modificación de la ley de subsidios al gas afectará el bolsillo de muchas familias y empresas cordobesas. "Es retroceder, como dijo el gobernador y el ministro Manuel Calvo, miles de hogares y empresas cordobesas van a ser afectadas por estas medidas. Votaron en contra del bolsillo de la propia gente", enfatizó Cardinali. Además, compartió su experiencia personal al haber crecido en Alcira Gigena, una localidad del sur de la provincia, donde las bajas temperaturas son una realidad cotidiana. Esto le permite comprender la importancia de los subsidios para las zonas frías y la incomprensión que siente al ver que los diputados votaron en contra de esta demanda.
Cardinali también alertó sobre las repercusiones económicas que el aumento del gas podría tener en las localidades turísticas y comerciales del Valle de Punilla. "El aumento del gas en pleno invierno enfría la actividad de toda la región. En Cosquín tenemos muchas pequeñas empresas que se van a ver golpeadas en su economía", advirtió. Este incremento en las tarifas llega en un momento crítico, cuando las bajas temperaturas ya están afectando a la región, lo que podría agravar aún más la situación económica de las comunidades locales.
El intendente recordó que recientemente participó en una reunión convocada por el gobernador Martín Llaryora, donde se discutieron las bajas temperaturas que se registran en diferentes puntos de Córdoba. Durante la reunión, se presentaron datos sobre las temperaturas en Traslasierra, que son comparables a las de Punilla, destacando que ambas regiones enfrentan condiciones climáticas adversas. "Se mostraron las temperaturas de Traslasierra, que no son diferentes a las que tenemos acá en Punilla. Son lugares muy fríos. Nosotros ya hemos tenido temperaturas extremas por debajo de los cinco grados y fuertes heladas", concluyó Cardinali.
La preocupación por el impacto económico de esta medida es compartida por muchos en la región, quienes temen que el aumento en las tarifas de gas pueda llevar a un enfriamiento de la economía local. Con el invierno en pleno apogeo, las familias y empresas del Valle de Punilla enfrentan un desafío significativo para mantener sus actividades y su calidad de vida. La decisión de los legisladores ha sido vista como un golpe a los esfuerzos por proteger a las comunidades de las inclemencias del clima y las dificultades económicas.
En este contexto, el llamado de Cardinali a reconsiderar la medida y buscar alternativas que no perjudiquen a los habitantes de la región resuena con fuerza. La necesidad de políticas que apoyen a las zonas frías y a las economías locales es más urgente que nunca, y la comunidad del Valle de Punilla espera que sus voces sean escuchadas en los niveles más altos de gobierno. La situación plantea un desafío para los líderes locales y provinciales, quienes deberán trabajar juntos para encontrar soluciones que mitiguen el impacto de estas decisiones en sus comunidades.




