En Capilla del Monte, un caso de presunto maltrato animal ha generado una ola de indignación tanto a nivel local como nacional e internacional. La muerte de “Negro” y “Rubio”, dos perros comunitarios conocidos por su cercanía con los turistas que visitan el cerro Uritorco, ha conmocionado a la comunidad. Estos perros eran una presencia constante en las caminatas hacia el emblemático cerro, donde acompañaban a los visitantes con su comportamiento amigable y su lealtad.
La noticia de su muerte ha movilizado a organizaciones proteccionistas y a los vecinos de la localidad, quienes exigen respuestas y avances en la investigación judicial. Los perros, que vivían cerca de la Calle Techada, eran parte integral de la vida diaria de Capilla del Monte, interactuando con residentes y turistas por igual. Según los relatos de los vecinos y grupos proteccionistas, el trágico incidente ocurrió en febrero, cuando dos hombres a caballo, acompañados por perros de caza, habrían perseguido a “Negro” y “Rubio” cerca del cerro.
Testigos presenciales afirmaron que el ataque se produjo a la vista de turistas que recorrían el lugar, quienes intentaron intervenir para proteger a los animales. Este hecho ha desatado una fuerte reacción en redes sociales y entre las organizaciones defensoras de los animales, que claman por justicia y la identificación de los culpables. La falta de declaraciones oficiales por parte de las autoridades municipales ha sido duramente criticada, y se exige la implementación de medidas concretas para prevenir futuros actos de violencia contra los animales en la región.
Los proteccionistas locales han recordado que “Negro” y “Rubio” eran considerados perros comunitarios, una categoría que refleja su integración en la vida de la comunidad. A pesar de varios intentos de adopción, ambos perros siempre regresaban al centro de la localidad, donde eran bienvenidos por vecinos y comerciantes. Su pérdida ha dejado un vacío en la comunidad, que ahora se une en el reclamo de justicia.
La investigación del caso sigue en curso, mientras crecen los pedidos de aplicación efectiva de la Ley de Maltrato Animal. Este incidente ha puesto de relieve la necesidad de una mayor protección para los animales comunitarios y ha generado un debate sobre las medidas que deben tomarse para garantizar su seguridad. La comunidad de Capilla del Monte, junto con defensores de los derechos de los animales, continúa vigilante, esperando que se haga justicia y que se tomen acciones para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro.
En conclusión, la muerte de “Negro” y “Rubio” ha sacudido a Capilla del Monte, despertando una conciencia colectiva sobre la importancia de proteger a los animales que forman parte del tejido social de la comunidad. La presión sobre las autoridades para que actúen es cada vez mayor, y la expectativa es que este caso sirva como un punto de inflexión en la lucha contra el maltrato animal en la región.




